viernes, 17 de abril de 2015

7° Reconociéndote

No podía soportar en esa misma habitación, tantos recuerdos vinieron a mi al verlo ahí acostado. Quiero negarlo mas es imposible, tiene las mismas facciones de él, un poco mas maduras pero aun así se parece tanto a aquellos tiempos.

Sin siquiera pensarlo me levante con dificultad, ignorando que mi cuerpo suplicaba por descanso, tenia que salir de esa habitación lo mas rápido posible.

De solo haber sabido que era una mala idea no me hubiera levantado como lo hice, porque una horrible punzada llego a mi costado, obligando que me doblara en el dolor. Mordí mi labio inferior de tal manera que creí que sangraría, sin embargo no tome mucha importancia de eso, ya que ningún grito de dolor salio de mi boca. Cosa que agradecí internamente, no quería despertar al erizo.

Amy: (Mente: Vale Amy, tienes que llegar a la puerta y salir, solo eso) *Pensé, aguantando el dolor que se producía ante mis movimientos*

Estaba a pocos pasos de las puertas corredizas, por desgracia antes de siquiera tocarlas, un quejido doloroso se escucho tras mio. El pánico llego a mi, no sabia que hacer, tanto así que volví a hacer un movimiento brusco, ganando otras punzadas dolorosas.

¿¿??: Hey...

Cerré mis ojos con fuerza al escuchar su voz, solo me quede ahí parada, dándole la espalda. ¿Como pude ignorar esos detalles? Era tan claro como el agua, no había cambiado mucho entonces...¿Porque no lo reconocí inmediatamente? Es mas ¿Lo hubiera ayudado a salir de la base de Eggman aun sabiendo quien era?
No sabría como responder esa pregunta.

¿¿??: ¿Me escuchas? Sabes es de mala educación no responder cuando se te habla.
Amy: ¿Que quieres? *Mi voz salio tan cortante y seria, tan natural que hasta yo me había sorprendido*
¿¿??: Pero que carácter *Le escuche bufar* Solo quería saber si estabas bien.
Amy: Estoy bien *Di media vuelta, enfrentándome a él y a su mirada verde*
¿¿??: Eso es bueno.
Amy: ¿Como te llamas? *Automáticamente esa pregunta salio de mis labios*

No quería confirmar nada aun, tenia que saber primero su nombre...
Pero estaba empezando a creer que de verdad era él, al ver esos orbes verdes y esa sonrisa.

¿¿??: *Se levanto de la cama sin ninguna dificultad, mirándome sonriente*  Soy Sonic, Sonic Speed Hedgehog.

Temía por esa respuesta al momento en que nos estrechamos las manos...ahora no cabía duda alguna. Sonic había vuelto...
Mis manos temblaron un poco, al igual que mi labio inferior. No de miedo, no de temor, si no por la furia que estaba conteniendo en mi en estos momentos.

Sonic: Entonces ¿Tu como te llamas?
Amy: Amy *Dije simplemente, notando como el ambiente se volvía tenso entre nosotros*

Narrador

La enfermería se volvió realmente tensa y pesada ante lo que sucedía. Ninguno de los dos erizos se decía nada, porque en realidad no había nada que decir, todo se demostraba mediante las miradas que se dirigían.
¡Quien diría que se volverían a encontrar en esas circunstancias! Tenia que ser una mala pasada del destino, al menos eso era lo que pensaba el cobalto azul, quien solo podía sentir como su respiración se cortaba ante la impresión.

Sonic: (Mente: Amy...Amy Rose)

Ahora recordaba muy pero muy bien a la chica de su sueño. Esa pequeña eriza rosa que sollozaba, su amiga de hace mucho, estaba frente a el con un semblante serio y con esos orbes esmeraldas que desprendían odio puro.
Estaba totalmente indeciso de hablar, temiendo que cualquier palabra dicha por sus labios fuera errónea o equivocada.

Amy: Diría que es bueno verte *Comenzó, rompiendo el silencio* pero seria una total mentira. *Termino diciendo eso de una manera venenosa*
Sonic: Amy... *Susurro*

Amy camino donde la puerta, no quería verle, no quería oírle, ni siquiera quería soportar su presencia. Lo mas sabio que se le ocurrió fue largarse del lugar, sin dar tiempo al erizo de que dijera algo. Salio de ahí, cerrando las puertas de manera fuerte, dejando completamente solo al erizo azul.

El cual se dejo caer a la camilla, mirando el techo de manera ida, su corazón había dado un vuelco al ver la actitud repelente de su amiga hacia el. No la recordaba de esa manera, ella siempre le recibía con un enorme abrazo asfixiante pero ahora...nada.

Sonic: Esto es realmente raro *Tapo su cara con la almohada sobrante que estaba a su lado*

~~*Sala de Control*~~

Todos estaban en silencio, mirando la gran pantalla que se encontraba en medio de la sala, mostrando varias imágenes y archivos que lograron erizar la piel de algunos presentes. Otros tenían una mirada firme y seria escuchando detalladamente lo que se les decía sobre lo que se mostraba.

¿¿??: Estas diciendo que... esa maquina fue creada hace mucho ¿No?
¿¿??: Exactamente eso es lo que dice imbécil *Respondió la chica a su lado*
¿¿??: ¡No te lo pregunte a ti rata! *Grito con molestia el muchacho, levantándose de su asiento*
¿¿??: ¿¡A quien llamas rata, cabeza hueca!? *Imito la acción*
Vane: ¡Vosotros dos, basta!

Los presentes voltearon sus rostros, mirando a la eriza rosa que ingresaba por la puerta. Automáticamente se sentaron sin discutir. La muchacha de orbes rojos camino al medio de todos, mirando los archivos y soltando un suspiro exasperado; llevo su mirada a todos.

Vane: La junta se cancela *Dijo sin mas, ganando miradas incrédulas*
¿¿??: ¿Que?
¿¿??: ¿Como es eso de que se cancela?
Vane: Solo se cancela por hoy.
¿¿??: ¿Pero porque? Es mas...¿Donde esta Rose? *Frunció el seño*
Vane: Ell-
Luna: *Metiéndose* El donde este, no es vuestro problema. Lo único que tienen que saber es que se cancela la junta y ya. *Tomo la mano de su amiga, mientras salían de la sala*

Se molestaron por esa actitud, no era para que les hablaran de ese modo. Aun así no podían enojarse por mucho tiempo, si se había cancelado seria por algo importante, ademas de que Amy no era de faltar nunca a ninguna reunión, por lo cual se sintieron algo preocupados.

¿¿??: Supongo que paso algo.
¿¿??: Concuerdo con Blaze, no es muy común que se cancele algo tan importante.
¿¿??: Si, mas Luna no tenia que ser grosera.
Blaze: Knuckles, tu bien sabes como es su actitud. *Explico* No deberías sentirte sorprendido.

Mientras ellos discutían sobre eso, un erizo apartado estaba sumergido en sus pensamientos, apretando la mesa con fuerza, dejando la marca de sus dedos ahí mismo. Cosa que al parecer no le tomaba mucha importancia, porque sus pensamientos eran dominados por cierta eriza de orbes verdes. Aunque no quisiera demostrarlo, estaba ansioso.

¿¿??: ¿Estas bien Shadow?
Shadow: Si...solo pensaba *Respondió con su característico tono serio, mirando por el rabillo del ojo a la murciélago blanca*
¿¿??: No parece querido.
Shadow: Estoy bien, no molestes Rouge *Se levanto de su asiento, con intención de marcharse*
Rouge: Venga, estas raro desde la mañana *Le siguió, insistiendo en que hablara, sin embargo no obtuvo respuesta alguna* ¡Bah! No me digas entonces *Exclamo molesta, dando vuelta y volando a donde los demás*

Satisfactorio de estar solo, camino a la salida a un paso casi apresurado, tenia la mente solo en la eriza, quería verla y saber si se encontraba bien. Al salir de la sala de control, se adentro por los largos pasillos, buscando con la mirada... de imprevisto paro en seco. Ahora que lo pensaba bien, no sabia porque se preocupaba tanto por la chica, la conocía y sabia que se podía cuidar sola. Entonces ¿Por qué el sentimiento de verla era tan fuerte? ¿Por qué estaba tan ansioso? y ¿Por qué... quería abrazarla cuando la viera?

Esas y mas preguntas se formaban en su cabeza, estaba tan confundido y eso le irritaba. ¡Por chaos, era la forma de vida perfecta! No tenia porque darle tantas vueltas al asunto, es mas, no debería siquiera importarle la chica. Sin embargo... algo en su interior le gritaba... le exigía que la protegiera, la cuidara.

Shadow: ¿Sera que... *Su mano por inercia se poso en su pecho al sentir un suave golpeteo, miro a un punto fijo en la pared* ...estoy enamorado de Rose?

Al pronunciar aquello sintió una calidez, no una desagradable al contrario, le agrado. Sin darse cuenta sus labios se curvaron en una sonrisa, ni siquiera intento negarlo. Tal vez si estaba enamorado, pero ¿cuando comenzó esa atracción? no lo sabia, quizás no fue de inmediato ni en el momento adecuado, mas algo era seguro... la eriza lo había enredado en esas redes.

~~*Con Amy*~~

La eriza rosa caminaba por los pasillos con la mirada perdida, no sabia a donde se dirigía y siendo honestos no le importaba, solo se quería desaparecer en esos momentos, creer que era un mal sueño y que pronto despertaría pero no, era la realidad. Apretó sus dientes y puños con impotencia, quería golpear algo, cualquier cosa para disminuir su enojo.

Paro de inmediato al sentir algo húmedo en sus manos, deshizo los puños y levanto ambas manos para ver como estas tenían un poco de sangre, suspiro con exasperación al ver la consecuencia de su temperamento.

Amy: Creo que debo controlarme *Limpiando sus manos en el camisón blanco, que al instante quedo con manchas rojizas y ve como unas cuantas gotas caen al suelo* ¿He?

Al llevar su mirada al suelo, se dio cuenta que mas gotas caían y al mismo instante como algo húmedo resbalaba por sus mejillas, llevo sus manos a ellas y pudo notar que efectivamente esas gotas eran suyas; inconscientemente había empezado a llorar. Su semblante cambio a uno melancólico mientras unos llantos casi audibles salían de sus labios, los cuales quería callar sin éxito, se recargo en una de las paredes abrazándose a si misma.

Quería parar de llorar, no le gustaba para nada hacerlo, le parecía tan estúpido llorar por tonterías o sin razón alguna. Cerro con fuerza los ojos y se mordió el labio inferior esperanzada de lograr ahogar esos sonidos tan débiles. En eso... sintió como la abrazaban, abrió sus ojos húmedos encontrándose con los orbes rojos de su amiga.

Amy: V-Vane *Gimoteo, se sentía tan ridícula*
Vane: Shh *Acaricio su cabello, apretándola un poco mas*
Amy: No me g-gusta *Los llantos no la dejaban hablar con claridad*
Vane: Esta bien, no es nada malo llorar *Susurro cariñosamente* Desahógate.

Oculto su rostro en el hombro de la chica, sujetándose de ella como si fuera su única salvación. Ella nunca llora, menos enfrente de alguien pero... aquella eriza de orbes rojos siempre lograba romper las barreras que construía a su alrededor y como si le hubiera dado luz verde a una petición que nunca se hizo: se dejo llevar por el sentimiento, dejando que el pequeño llanto se convirtiera en sollozos lamentables que resonaban en el largo y desolado pasillo.

Continuara...